Susana Calvo Gago en la sala de vistas del juzgado de Villanueva de la Serena. / SOL GÓMEZ

«Elegí ser juez porque yo no valgo para defender casos en los que no creo»

Jueza de primera instancia e instrucción con categoría de magistrada en Villanueva de la Serena.

EVARISTO FERNÁNDEZ DE VEGA

Soñaba con ser juez pero su primera experiencia profesional la tuvo como abogada. «Cada día volvía a casa pensando que estaba perdiendo el tiempo haciendo algo que no me gusta, yo no valgo para defender casos en los que no creo», confiesa Susana Calvo Gago, una jueza de primera instancia e instrucción con categoría de magistrada que desde la «burbuja» en que ha convertido su pequeño juzgado de Villanueva de la Serena ha ingresado receintemente en la Orden al Mérito de la Guardia Civil, un privilegio solo al alcance de unos pocos elegidos.

–¿Qué lleva a una persona a elegir la profesión de juez?

–Creo que es la vocación. Yo siempre admiraba muchísimo el trabajo de los jueces, pero me parecía como un sueño que pudiera conseguirlo. Hice Derecho porque es lo que quería, pero estuve dos años ejerciendo de abogada porque cuando uno es joven y acaba la carrera lo que menos quiere es ponerse otra vez a estudiar. Empecé a ejercer como abogada en un despacho, pero yo recuerdo que me iba todos los días a mi casa diciendo: yo no quiero ser abogada, yo quiero ser juez. Pero decidirme por una oposición de este nivel implicaba una renuncia a muchísimos aspectos de la vida, como así fue. En realidad, yo no valgo para defender casos en lo que no creo, yo soy una persona muy objetiva a la que le gusta la verdad.

–¿Le costó conseguir su sueño?

–Después de dos años sin vida aprobé la oposición. Tardé cuatro años y unos meses.

–Su promoción la formaron 140 jueces y usted fue la número 12.

–Es cierto que tuvo repercusión.

–Naciendo en Zamora, ¿qué la trajo a Villanueva?

–Desde el primer momento quise venirme sin haber estado nunca en Extremadura. Yo digo que ha sido el destino. Llegué pensando que iba a ser por un año y llevo ya quince. Aquí conocí a mi marido y aquí me he quedado porque me resulta cómodo compaginar mi vida familiar y profesional. Ese es el motivo por el que teniendo una plaza de magistrada desde hace 11 años permanezco en Villanueva.

–¿Cuál fue su primer gran caso?

–Uno muy fuerte de narcotráfico en el que estaba implicado un guardia civil. Yo pensaba: ¡Madre mía, dónde me he metido!

–¿Pasan muchas cosas en una ciudad como Villanueva?

–Más de las podría parecer. Gracias a Dios, estando yo de guardia nunca ha habido un asesinato ni un homicidio doloso, pero hay mucha conflictividad tanto desde el punto de vista penal como civil. Hace poco hubo una operación importante por marihuana y también hay conflictos importantes entre familias y vecinos. En los pueblos las relaciones de vecindad se convierten muchas veces en problemas que si no se atajan pueden dar lugar a un Puertohurraco. En algunos asuntos, además de dictar una sentencia por un hecho leve, lo importante es hacer una tarea mediadora para evitar que las cosas lleguen a mayores.

–¿Funciona bien la Justicia?

–Yo le voy a ser sincera: tenemos muchos problemas tanto de personal como de medios materiales. La informática, cuando funciona, es maravillosa, pero muchas veces no funciona, y en mi juzgado hemos tenido bajas de funcionarios que entre unas cosas y otras han estado prácticamente un año sin cubrirse. Eso provoca retrasos.

–¿Qué piensa cuando escucha que la Justicia está politizada?

–A mí me da rabia. Yo estoy en mi burbujita, aquí en Villanueva, y me da pena que haya esa mala opinión. Deberían venir a mi juzgado y ver cómo se trabaja. Yo no puedo hablar por lo que hacen otros compañeros, pero me da pena que exista la sensación en la sociedad de que la Justicia no es justa y está politizada. En mi caso jamás he recibido una presión. Ni lo aceptaría.

–¿Habrá una tercera sede de la Audiencia de Badajoz en la ciudad que surja de la unión de Don Benito y Villanueva?

–Ojalá. Sé que la idea es unir los cinco juzgados, a lo mejor por la población y los números se pudiera crear el sexto. Y quién no dice que se pueda crear una sección de la Audiencia, porque por población se superaría a Mérida.

–¿Qué sintió al recibir la distinción de la Guardia Civil?

–Una satisfacción enorme. Mi relación con la Guardia Civil y la Policía siempre ha sido cercana.