El meteorólogo Roberto Bresero fue retado, junto a otros invitados, a cocinar en directo la mejor tortilla de patatas en Villanueva. / SOL GÓMEZ

Un manjar a base de patata, huevo, aceite y sal

La IX Feria de la Tortilla de Patatas ofreció más de una decena de propuestas de esta exquisitez gastronómica

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

Sin entrar en discusiones sobre con o sin cebolla, lo cierto que es pocos platos hay que levanten tantas pasiones con tan pocos y básicos ingredientes. La mezcla de patata, huevo, sal y aceite se sitúa en el top ten del tapeo español y no solo seduce a los nacionales, porque todo aquel foráneo que prueba la tortilla de patatas nunca más lo olvida. Que se lo digan a Digan a Luc Mertens, un profesor belga que acompaña a unos alumnos del programa Erasmus+ en Cáceres y que cuenta que descubrió el manjar en su país, gracias a otro intercambio a la inversa hace cuatro años. «Cuando me enteré de que era esta feria este fin de semana, tenía claro que ni los cerca de 40 grados me impedirían venir», afirma en un español casi perfecto. Y es que la tortilla no tiene fronteras, aunque sí lugar de nacimiento. Y de eso nadie tiene tantas pruebas como Villanueva de la Serena. Por eso son ya nueve años celebrando que en 2008, el científico titular del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, Javier López Linage, diera a conocer en el diario HOY que la deliciosa tortilla de patatas, tuvo su origen ahí.

La obra hace referencia a documentos que hablan de la tortilla de patatas en esta localidad en 1798, y atribuye su invención a Joseph de Tena Godoy y al marqués de Robledo, dos hacendados ilustrados de Villanueva, que trataban de encontrar un alimento barato para paliar las hambrunas basado en la patata.

Aunque quienes estos días han pasado por la feria han comprobado que las posibilidades que ofrecen sus ingredientes básicos son infinitas, casando con casi todo. Tortilla con aguacate, jamón, pimentón y salsa de espárrago y alcachofa; con boletus confitados, crema de coliflor trufada y polvo de aceitunas negras; acompañada por una gelificación de Torta de la Serena, con crema de espárrago y ajetes; una mousse de tortilla con virutas de jamón y salmorejo sobre volaban; con miel y mostaza o con pimientos verdes y rojos. Eso sí, el 90% de las propuestas incorporaban cebolla. Sin duda, esta fue la opción mayoritaria para los paladares presentes. «Le da un toque que no tiene nada que ver a la tortilla que no lleva cebolla», comentaba Luisa Bravo, de Don Benito, que no recordaba haberse perdido ninguna de las ediciones «porque me confieso una adicta a la tortilla», aseguraba. De hecho, decía haber asistido tanto a la gala inaugural, como a la apertura de la feria el viernes y ayer sábado «porque en un mismo día no te da para probar todas las propuestas».

Retados

Pero las altas temperaturas no hicieron que se perdiera el apetito ni tampoco las ganas de aprender. Con la lección meteorológica aprendida venía ya el hombre del tiempo de Antena 3, Roberto Brasero. Fue uno de los retados a cocinar la mejor tortilla de patatas y no salió mal parado «y eso que no he hecho nunca ninguna, ni he ensayado en casa, ni nada», confesaba mientras no paraban de fotografiarse con los asistentes. Incluso, se mostró sorprendido al descubrir al llegar que Villanueva era la cuna de este plato.

Lo acompañaban la policía local Toni Gallego, el director del Doncel CP La Serena, Francisco Álvarez; y Marifé Gutiérrez, profesora de Biología y organizadora de las Olimpiadas de Biología; así como el nadador cacereño Guillermo Gracia, con síndrome de Down, que confesó haber hecho algunas tortillas en la última semana para prepararse «pero sigo prefiriendo nadar, que se me da mejor». Todos ellos estuvieron acompañados por la periodista Gema Correa y el chef Paco Bermudo.

Todos lograron hacer su tortillas, unos con más destreza que otros en el cuajado y volteo, aunque lo más importante es que todas estaban comestibles. Los que sí demostraron tener madera de futuros chefs fueron los niños que durante la mañana estuvieron atentos al taller de tortilla con Jorge Díaz, de Becada.

Y si Villanueva de la Serena puede presumir de tortilla de patatas, Don Benito lo hace de calabazas. Por eso, una de las tapas innovadoras del primer día hizo un guiño a la fusión entre ambas localidades y elaboró una tapa que combinaba los dos productos. Pero, innovaciones aparte, lo que está claro es que el cien por cien se queda con la tortilla «de toda la vida».