Saltar al contenido

Accede sin límites

Suscríbete

Guadalupe Lozano, Primera mujer al frente de la Hermandad de la Virgen de la Aurora

«Siento que estoy cuidando algo que ha formado parte de mi vida»

«La responsabilidad que siento no viene de ser mujer, sino de haber recibido la confianza de los hermanos», confiesa

El pasado mes de mayo, Guadalupe Lozano Alonso dio un paso histórico al convertirse en la primera mujer que ocupa el cargo de Hermana Mayor ... de la Hermandad de Nuestra Señora de la Aurora. Una elección que vivió con especial emoción después de más de 33 años vinculada a la Hermandad y que supone, además, la continuidad de una tradición familiar: su padre, Manuel Lozano, fue Hermano Mayor durante doce años, entre 1994 y 2006, y también su bisabuelo desempeñó esta responsabilidad. «No pude contener las lágrimas», confiesa.

La participación en las elecciones fue especialmente significativa, con 206 hermanos que acudieron a votar. La candidatura encabezada por Lozano obtuvo 141 votos, un respaldo que la nueva Hermana Mayor interpreta, ante todo, como una gran responsabilidad: «No siento que simplemente esté ocupando un cargo; siento que estoy cuidando algo que ha formado parte de mi vida».

Su llegada supone también un cambio simbólico. Es la primera mujer al frente de una Hermandad que durante décadas estuvo muy vinculada al mundo agrícola y ganadero y que, con el paso del tiempo, se ha convertido en una institución más plural. Lozano, ingeniera agrónoma, entiende que su elección no rompe con la tradición, sino que demuestra que esas tradiciones pueden mantenerse vivas precisamente porque saben evolucionar.

«La responsabilidad que siento no viene de ser mujer, sino de haber recibido la confianza de los hermanos», expresa la nueva Hermana Mayor se prepara, además, para asumir otra responsabilidad que hasta ahora había desempeñado un hombre: encabezar La Carrerita con el pendón. «Sería un orgullo», reconoce, al tiempo que señala que se está preparando físicamente para afrontar ese momento que le hace especial ilusión.

Con la llegada de septiembre comienza una etapa marcada por varios proyectos, aunque hay uno que ocupa ahora mismo un lugar prioritario: la conservación y reforma de la ermita de Nuestra Señora de la Aurora.

Los últimos temporales agravaron los problemas de la cubierta y provocaron daños que han hecho necesarias distintas actuaciones. A ello se suman las propias condiciones del entorno, ya que, como explica Lozano, «es un edificio que está situado en un paraje con unas condiciones ambientales particulares, expuesto al frío, al calor, a la humedad y también a la presencia de aves».

Las cuatro claraboyas ya han sido sustituidas y está previsto que en breve comiencen los trabajos principales sobre la cubierta y los canalones. El proyecto contempla también el sellado de las ventanas laterales, trabajos de pintura y la mejora de las escaleras de acceso a la cubierta, entre otras actuaciones.

La valoración técnica realizada por el arquitecto del Arzobispado, Rafael Mesa Hurtado, sitúa el coste de los trabajo en torno a los 30.000 euros.

Así, más de tres décadas después, el proyecto vuelve a encontrarse con uno de sus artífices. Y es que, Rafael Mesa Hurtado fue, junto a Jesús Martínez Vergel, uno de los arquitectos que en 1991 ganó el concurso de ideas para construir la ermita, un proyecto que se retomaría años después como demanda ciudadana y que culminaría con su inauguración en 2004. Ahora, en 2026, Mesa Hurtado vuelve a intervenir en su conservación.

Para la Hermandad, no se trata simplemente de una obra, sino de conservar «la casa de la Virgen» y garantizar que pueda seguir en las mejores condiciones por muchos años. «Precisamente porque la ermita nació de la ilusión y de la colaboración de muchas personas, queremos que ahora su conservación vuelva a ser un proyecto compartido», recuerda sobre estos orígenes.

Su financiación será uno de los principales retos. La Hermandad prepara una campaña de colaboración dirigida a hermanos, vecinos, devotos y empresas, al tiempo que trabaja para buscar apoyo de distintas administraciones. En ese sentido, ya se han mantenido reuniones con la alcaldesa, Ana Belén Fernández, que se ha mostrado cercana y preocupada por el estado de la ermita, y ambas partes trabajan para articular la colaboración del Ayuntamiento en el proyecto. También se estudian otras vías de ayuda ante Patrimonio y la Junta, en coordinación con el Arzobispado.

«Vamos a seguir llamando a todas las puertas», dicen desde la Hermandad, que ha habilitado el número de Bizum 07587 para facilitar las donaciones. En octubre está prevista, además, alguna actividad destinada a recaudar fondos.

Nuevas generaciones

Por otra parte, la nueva Junta de Gobierno quiere que la actividad de la Hermandad no se concentre únicamente en los grandes momentos del calendario. La llegada de la Virgen a Villanueva, La Carrerita y el regreso a la ermita durante el día de la jira seguirán siendo pilares fundamentales, pero el objetivo es recuperar una Hermandad activa durante todo el año. Entre los proyectos figuran la recuperación de actividades de convivencia, el impulso del coro y una mayor participación de los hermanos en la traída y en el regreso de la Virgen.

También se pretende prestar una atención especial a niños y jóvenes. Para Lozano, la incorporación de los más jóvenes no pasa únicamente por pedirles que participen, sino por «preguntarles qué quieren aportar y darles espacio para hacerlo».

En esa misma línea se trabaja para mejorar la comunicación con los hermanos, con la puesta en marcha de un teléfono de difusión, un correo electrónico y una página web que permitan una Hermandad más cercana y accesible.

Raíces familiares

Más allá de los proyectos, la nueva Hermana Mayor afronta el cargo desde una vinculación personal muy profunda con la Virgen de la Aurora. Recuerda especialmente los años de infancia, cuando su padre era Hermano Mayor y algunos de los actos de la Hermandad se celebraban en su propia casa.

También guarda un recuerdo especial de la creación de la actual imagen de la Virgen, obra del escultor local Eduardo Acero, cuyos trabajos pudo seguir de cerca cuando era niña. «Recuerdo que iba prácticamente todos los días a su taller, en la calle Huerto, para ver cómo se iba haciendo la Virgen. Entonces lo vivía con la naturalidad de una niña, pero hoy soy consciente de lo especial que fue poder vivir aquel momento tan de cerca», rememora sobre aquello.

Junto a Guadalupe Lozano, la nueva Junta de Gobierno está integrada por Pedro Pascual, como Vicehermano Mayor; Emilio Pajuelo, como administrador; Antonia María Lozano, como secretaria; y los vocales María Guadalupe Lozano Tejeda, Benita Barrantes, Francisco Santos, Miguel Ángel Reseco, Aurora Manchado, Rosalía Naranjo, Aurora Santos, David José Tapia y Fernando Segador.

La financiación es uno de los grandes retos que afronta la reforma de la ermita de Nuestra Señora de la Aurora

Para Lozano la participación de los más jóvenes pasa por «preguntarles qué quieren aportar y darles espacio para hacerlo»

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Accede sin límite a todo el contenido