Voluntarios recogen basura en los alrededores de Villanueva. / HOY

Una veintena de voluntarios recoge 30 kilos de basura por los alrededores de la ciudad

En la Vía Verde, el paraje Quinto Coto y el Badén predominan, sobre todo, vidrio y envases.

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

La concejalía de Medio Ambiente de Villanueva de la Serena ha vuelto a participar en el proyecto '1 m2 contra la basuraleza', en colaboración con la plataforma Libera, Seo Birdlife y Ecoembes. Se trata de una recogida colaborativa de basura en los entornos naturales cercanos para intentar reducir a cero la basura y residuos que hay en la naturaleza. E

n este caso, ha participado una veintena de voluntarios que, durante varias horas, recogieron alrededor de 30 kilos totales de basura, siendo mayoritariamente vidrios. Concretamente, fueron 15,5 kilos de estos residuos que tardan miles de años en desaparecer de nuestro entorno. Además, han sido 10,8 kilos de envases, 3 kilos de restos y 1 kilo de papel, según informa el concejal responsable del área, Zacarías Reyes.

La principal zona de actuación en esta limpieza selectiva ha sido en el entorno de la Vía Verde, el paraje Quinto Coto, y el canal que discurre paralelo al camino de Pontezuelo y el Badén. Previamente a los participantes, se les explicó cómo efectuar la recogida de basura, ya que se separó en función de su composición, orgánica, vidrio, envases, papel y cartón. Una vez finalizó la tarea, los residuos se depositaron en los contenedores correspondientes.

Voluntarias recogen basura en los alrededores de Villanueva. / HOY

Concienciación

Según Reyes, esta iniciativa anual pretende impulsar la implicación en la conservación de los espacios naturales, su flora y su fauna, así como proporcionar las herramientas necesarias para que los ciudadanos puedan tomar decisiones que favorezcan los objetivos de desarrollo sostenible.

El término 'basuraleza' fue acuñado por la magnitud del problema y a las graves consecuencias que puede tener para el medio ambiente el abandono de basura en la naturaleza. Por ello, desde las organizaciones ecologistas consideraron necesario poner nombre al problema ya que no es solo estético, sino también contaminante.